Terapia asistida por perros en el tratamiento de personas con TDAH


Una realidad que preocupa cada vez más
Se puede establecer el año 1935 como fecha en la cual se empiezan a conocer los primeros esfuerzos por tratar de explicar lo hoy entendemos por TDAH. Fue por entonces cuando algunos los médicos se encontraban en sus consultas a niños en edad escolar que se mostraban inquietos, muy activos y con dificultad para mantener su atención durante mucho tiempo, en ese momento se acuño el diagnóstico de síndrome post-encefálico. Este diagnóstico no tuvo mucho éxito dado que la mayoría de esos niños no habían sufrido una encefalitis por lo que no servía para explicar su estado.
En los años sesenta se produce un cambio importante gracias a Leon Eisenberg, que quiso identificar este trastorno como “reacción hipercinética de la infancia”. Utilizando este concepto pudo tratar a escolares con dificultades en su desarrollo académico normal y probando diferentes psicofármacos, finalmente utilizando el metilfenidato, obtuvo resultados muy positivos y hoy en
 día continua siendo un tratamiento de elección.
Según el DSM-IV-TR (2000), la prevalencia del trastorno se sitúa entre el 3 y el 7% en niños en edad escolar. Este problema afecta a los niños, a sus familias y a las escuelas.
Afecta a los niños porque les dificulta realizar sus tareas cotidianas con un cierto orden, les cuesta mucho empezar a hacer las cosas, cuando finalmente empiezan tardan mucho en acabar o dejar tareas inacabadas, pierden u olvidan sus cosas a menudo, parece como si no escucharan lo que se les dice, tienen dificultades para mantener una conversación, seguir las normas de un juego…
Las familias también se ven afectadas porque el TDAH supone a menudo problemas de tipo emocional, bajo rendimiento escolar, problemas de adaptación social, dificultades en las relaciones familiares, hábitos inadecuados, comportamientos incorrectos, mayor propensión a accidentes domésticos….
Y finalmente también afecta al ámbito escolar porque estos niños pueden tener algunas dificultades para seguir el ritmo habitual de la clase, les cuesta estar sentados en la misma postura mucho rato, distraen a los compañeros, pueden ser descuidados con el material, interrumpen al profesor, necesitan más ayuda para concentrarse en las tareas o exámenes, suelen tener conflictos con otros compañeros…
 
La necesidad de ofrecer nuevos recursos para los niños con TDAH
Con estos datos, y como ya hemos visto en otras entradas de este blog, nos encontramos ante una realidad que preocupa y a la cual tenemos que poder ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas.
En nuestra constante búsqueda de ofrecer nuevos servicios para atender a las necesidades de las personas, desde Dependentia estamos trabajando para poner en marcha un programa para el tratamiento de este trastorno, utilizando un elemento que ya hemos utilizado en otros casos: La terapia asistida con animales.
Una amplia serie de estudios en el entorno educativo ha mostrado que los animales atraen y mantienen la atención de los niños y dirigiéndola hacia el exterior  (Katcher y Wilkins 1997). Hart  en el año 2003 nos dice “Los efectos calmantes de los perros son especialmente valiosos con niños que muestran alteraciones de falta de atención e hiperactividad y trastornos de conducta y han servido de base para diversas intervenciones terapéuticas.
Los resultados contrastados por investigación empírica nos demuestran que:
          La presencia del perro favorece el desarrollo de la atención sostenida
          El contacto con el animal inhibe los prejuicios negativos del niño hacia la terapia.
          La atención hacia el perro inhibe en el niño el comportamiento no deseado
          La terapia asistida con perros ayuda a desarrollar el habla controlada
          Aumenta la posibilidad de que el niño aprenda en otros contextos
También nuestra experiencia  de más de 3 años en el trabajo con pacientes de diferentes perfiles (demencias, autismo, síndrome de Down) nos lleva a pensar en la utilidad de la terapia asistida en el tratamiento del TDAH.

El programa que planteamos es multicontextual. Plantea el trabajo con el niño para mejorar la regulación de los problemas de comportamiento y  desarrollo de capacidades cognitivas, con la familia para trabajar el entrenamiento en técnicas de modificación conductual y habilidades para afrontar problemas relacionados con la crianza de un niño con TDAH, y con las escuelas para ofrecer información y capacitación técnica para trabajar con estudiantes hiperactivos o/y con déficit de atención.
El programa consta de 30 sesiones de una hora y cuarto de duración a las que los alumnos acuden una vez por semana durante los meses de octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, abril y mayo.  
Durante el proceso de implementación se irá evaluando el programa mensualmente y se mantendrán reuniones mensuales con los padres con el objetivo de registrar la evolución de los participantes y determinar si se están alcanzando los objetivos propuestos.
Se realizará un seguimiento mensual con los profesores para determinar y evaluar si realmente se están consiguiendo los objetivos propuestos o si por el contrario es necesario modificar algunos aspectos del programa.
Este un proyecto social destinado al fortalecimiento de la atención sanitaria y la educación, que resulta innovador y que beneficia a familias y escuelas porque como ya hemos visto la problemàtica del TDAH no es exclusiva del niño, si no que nos afecta a todos.
El equipo de Dependentia está en estos momentos trabajando en el entrenamiento de nuestros perros y contactando con familias y entidades para hacerlas participar del diseño del programa. También estamos buscando vias de financiación y todo lo estamos haciendo con mucha ilusión para poder poner en marcha este nuevo servicio en un futuro próximo.
 

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